martes, 8 de febrero de 2011

Efemérides del 3 de febrero de 2011. Primer trasplante de páncreas en España.





En 1983, el 3 de febrero, se realizó en España el primer trasplante de páncreas, en Barcelona, en el Hospital Clínico. Casi treinta años han pasado.


Nadie duda que el trasplante de páncreas ha sido un gran avance para los enfermos diabéticos o los que, a partir de una fibrosis quística, ven mermadas las funciones de este órgano. Decía Gardel en su tango aquello de "veinte años no es nada", pero en este tiempo muchos han caído, muchos de nosotros, esperando una cura o una solución al deterioro contínuo que sufrimos con esto del "azúcar". Llegó el trasplante, gracias a Dios, pero nos negamos a creer que, tal y como se hace hoy, sea la mejor solución.

Tenemos nuestras razones:
La primera es que cuando "nos toca" ya es muy tarde para nuestro sistema periférico, y la diálisis, la mayoría de las veces, es una realidad; o la ceguera. El trasplante de páncreas nos salva la vida, pero desde que nos reunimos, los que hemos pasado por esto, siempre acabamos diciendo lo mismo: antes de llegar, queremos una solución.
La segunda razón es la duda. Todos hemos oído a Bernat Soria investigando en su línea de producción de células beta a partir de células madre, y por otro lado sabemos que también hay trasplante sólo de células beta de cadáver, que no son soluciones definitivas, ya que estos tipos de tratamientos duran pocos años, pero es mejor que una intervención quirúrgica como la que, gracias a Dios, nos hicieron.

Y si nos molestamos en preguntar a los que saben nos aparecen muchas más incógnitas: por qué no está ya en el mercado la vacuna para prevenir el debut de una Diabetes Mellitus tipo 1, por qué se investiga tanto en mejores glucómetros y no en conocer la razón por la que debutamos, ... o por qué seguimos enfermos, siendo ésta una patología con tanta prevalencia en la sociedad actual, en todos los continentes. La diabetes sigue siendo, en palabras del Dr. Gomis, una enfermedad sin cura.

Nosotros, que sólo somos pacientes, y según dicen los que saben caemos en el simplismo, tenemos una respuesta: para las farmacéuticas somos canteras de ingresos asegurados. No para las arcas de los estados, que ven medio pasmados cómo el gasto sanitario aumenta y aumenta, y las complicaciones nos hacen carne de cañón de este incremento.


En la diabetes pasa como en los carburantes fósiles. Mientras haya ricachones poniéndose las botas no habrá otras energías menos contaminantes, porque se les desmonta el chiringuito (aunque ya tengan ellos las patentes de esas fórmulas que no contaminan). 


Y todos callados. Felices y contentos. Los unos, con sus bólidos de fin de semana, y los otros ("simplistas de nosotros") acatando la realidad como algo inamovible.

Que alguien le explique a Agustín cómo le siguen negando un trasplante a pesar de ser ciego, de estar quedándose sordo por la diabetes, y de apenas sentir lo que toca, porque de tantos test glucémicos tiene las terminaciones nerviosas de sus dedos destrozadas. La única razón que le dan para negarselo es que aún tiene riñones. Y como Agustín hay muchos otros, con riñones y muriendo deprisa. Como él tenemos a nuestra vecina Chari, sí, de aquí, de Alcalá. Y sin trasplante de páncreas, que es lo más parecido a una cura.


Nosotros, los simplistas, también tenemos explicación a esto: mientras no estés en diálisis eres un enfermo barato; cuando seas más caro, hablamos.


Al fin y al cabo todo esto que escribo no tiene significado alguno, porque no sé lo que digo, porque sólo soy una pobre enferma. En mis paredes no hay titulo alguno que acrediten que sé de lo que hablo. Y, fastidie a quien fastidie, lo digo con mucho sentido del humor. Ja!

Beatriz González Villegas.