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lunes, 17 de noviembre de 2014

Andaluces de Alcalá cabreados con la Junta por la comida basura.

Me ha llegado el siguiente escrito firmado por Andaluces de Alcalá.

Cabe destacar que no dice mucho sobre el apoyo de otros gobiernos a los productores de comida basura, ni tampoco de los de bebidas basura tipo Coca Cola. Estamos calentando motores hacia las elecciones, y aquí ahora parece que la salud importa. Ojalá quede algo entre tantos que quieren repartirse el pastel para que importe.




Beatriz González Villegas.

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El pasado día 7 la Junta de Andalucía hacía público el acuerdo alcanzado con Burger King para aumentar la presencia de la multinacional estadounidense en nuestra tierra. Este acuerdo, firmado por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, junto a la directora general para el Área Mediterránea de Burger King, Bianca Shen Leme, y el presidente de Megafood –empresa que desarrolla en exclusiva las nuevas franquicias de la cadena en Andalucía- prevé la apertura de cincuenta nuevos restaurantes de esta cadena en Andalucía entre 2014 y 2018, que se sumarían a los ciento veintinueve que ya existen y que representarían un aumento del 39% la presencia de este gigante de la comida basura en Andalucía.
Imagen
Aquí podrán leer el artículo completo:
Andaluces de Alcalá denuncia el apoyo de la Junta a Burger King
http://andalucesdealcala.blogspot.com.es/2014/11/andaluces-de-alcala-denuncia-el-apoyo.html


Conviene leer: 

viernes, 14 de marzo de 2014

Machismo, diabetes e insatisfacción sexual.


viernes, 14 de marzo de 2014

Machismo, diabetes e insatisfacción sexual.

Tener una vida sexual satisfactoria también es saludable. El padecer o no una enfermedad crónica como la diabetes no ha de ser un impedimento en este aspecto, pero, claro, no en todos los lugares se vive la sexualidad con la misma libertad.

Las mujeres somos dueñas de nuestro cuerpo, por más que algunos políticos practicantes de religiones ultraortodoxas quieran hacernos creer que no es así. Como dueñas hemos de actuar, y no como esclavas, padezcamos o no patología alguna.

Hoy el tema de la insatisfacción sexual está llegando a ser un problema. Vivimos mediatizados por la publicidad, donde todo se nos vende con modelos de perfección que son los que, por narices, han de subirnos la líbido. La realidad pura y dura es que nuestras parejas no se parecen ni por asomo a esos modelos, ni nosotros, y, según cuentan los que de esto saben, no hay tu tía. Caemos de cabeza en la insatisfacción. Esa es la teoría.

Leyendo hoy sobre diabetes me topé con esto que os copio. Me he quedado más fría que un abrazo de suegra. ¿Desde cuando "el hombre es el responsable de hacerlas llegar al orgasmo" a las mujeres?, ¿hay que estar "concentrada en lucir perfecta"?, ¿no se habla sobre "gustos y preferencias"?, ¿que el hombre padezca de disfunción eréctil supone una muralla china de las que no se las salta un galgo?

Si en realidad necesitásemos de este tipo de consejos sí que tendríamos un problema real de salud. Menos cultura machista, que con diabetes o sin ella el sexo es un placer, y ha de serlo.


Beatriz González Villegas.

VIDA Y SALUD
INSATISFACCIÓN SEXUAL

Por: Hercilia Ortiz


De acuerdo con una encuesta realizada por Boston Medical Group, en los últimos años, la insatisfacción sexual femenina ha crecido en un 15%, siendo un 38% de mexicanas las que se ven afectadas por este problema.
Las razones

La Sexóloga y Directora de Comunicación de Boston Medical Group México, Teresa Flores, nos aclara las causas de esta insatisfacción:

  • Mala información. Algunas mujeres tienen la creencia de que el hombre es el responsable de hacerlas llegar al orgasmo, sin embargo, al conocer y explorar su cuerpo al 100% se puede tener relaciones sexuales más placenteras.
  • Falta de comunicación. La mala comunicación puede afectar el placer en ambos miembros de la pareja e incluso puede provocar la ruptura de la relación. Por esto, lo mejor es aclarar los gustos y preferencias en materia de caricias, besos, juegos y posiciones. Además, se debe evitar fingir la satisfacción para hacer feliz al hombre, pues esto provocará mayor descontento.
  • Falta de seguridad. Si se está inhibida y concentrada en lucir perfecta, no será posible enfocarse en disfrutar y vivir su sexualidad de manera más espontánea.
  • Disfunciones sexuales en la pareja. La satisfacción sexual no sólo depende de la mujer, pues en casos de eyaculación precoz o disfunción eréctil en su pareja, limitan el placer.



Publicado por http://www.diabetesbienestarysalud.com/insatisfaccion-sexual-mujeres/

Imagen: http://www.diabetesbienestarysalud.com/wp-content/uploads/2014/03/insatisfaccion-sexual-mujeres-585x300.jpg

domingo, 7 de julio de 2013

Personalizar hoy en Salud es que cada cual haga lo que le dé la gana.

miércoles, 3 de julio de 2013

Personalizar hoy en Salud es que cada cual haga lo que le dé la gana.

Muchos de los que me conocen saben que he dimitido. Ya no presido la Asociación de Trasplantados de Páncreas. 

Me metí en esto por el problema que tuve respecto a la bomba de insulina. Mis endocrinos, los que me llevaban en el Hospital Virgen del Rocío, solicitaron para mí este aparatito, y resultó que entonces, en 2006, no se ponían en el hospital que me correspondía por vivir donde vivo, así que me la denegaron. 

Conseguí el infusor continuo de insulina, y otras muchas cosas, y de regalo me cayó el apodo: "Bea la de la bomba". Y aquello me dio pie para crear la asociación una vez que me trasplantaron. Llevo desde los 15 años metida entre asociaciones, de voluntaria o en juntas directivas, y he aprendido mucho sobre este mundillo pseudoempresarial en el que se han convertido algunas de ellas, y sus federaciones. Me he divertido muchísimo, y me han recorrido a flor de piel distintas emociones al lado de compañeros, o de amigos que se fueron con los pies por delante, u otros por la puerta de atrás de pura vergüenza ajena, y no han faltado los que les gusta más un podio que a un cochino, un patatal.

He visto pasar modas, una detrás de otra, en esto de la Salud, tanto sobre tratamientos, como tratos, y hasta como formas de ser paciente. La última moda sobre pacientes es que te condecoren con el adjetivo "emponderado", que siempre me ha sonado a palabro, a invento del doctor Bacterio o de Mátrix, a insulto:

- ¡mira, el emponderado éste!
- ¡Serás emponderado, so hijo de xxxx!
- ¿Has visto la cara de enfado que llevas?, ¿estás emponderado?

No me creo lo del empoderamiento. El paciente al que se le da poder, que se forma, que se informa, que está dispuesto a aprender, no tiene más capacidad de decisión que el que no se entera de lo que le está pasando, o no sabe nada sobre el incumplimiento de su tratamiento, etc. Decidir, deciden todos. Decidimos todos importándonos un comino el coste que ocasionamos en nuestra Sanidad Pública, la responsabilidad que tenemos con nuestro Servicio de Salud, y con nosotros mismos,... y podemos seguir enumerando todas y cada una de las cosas (cosificando un tema tan importante) hasta el infinito y más allá.

Hacemos lo que nos da la gana, agarrándonos a los derechos que alguien, en la barra de un bar, nos dicen que tenemos, pero de obligaciones no habla ni Rita la Cantaora. Además, como ensuciar la dignidad de los que hacen las cosas dignamente es gratis, siempre hay alguno dispuesto a hablar mal de los que aún hoy nos dan un servicio de calidad de forma universal y gratuita, pegando cuatro gritos en un pasillo, vomitando insultos sobre lo que es de todos, y que nos ha costado muchos años de lucha conseguir: nuestro SNS.

Hace poco, el Hospital Virgen del Rocío-Macarena nos regaló a todos los trasplantados de páncreas-riñón que procediéramos del Área Sanitaria Valme, y que lo solicitásemos, el poder ser atendidos de forma global en Atención Especializada en el Macarena. Como guinda del pastel, continuábamos en Primaria en nuestros Centros de Salud para no perder como referentes a nuestros Médicos de Familia, que nos conocen bien. En Valme no hay Nefrología. Si nos ingresan por una infección, u otro motivo, que no afecte a los órganos trasplantados, nos ingresaban allí mismo. Aunque no estudié Medicina, el sentido común, y el ponerme hasta las cejas de información consultando a galenos amigos, me decían que algo no cuadraba. En Valme, ¿quién atiende mi riñón trasplantado teniendo en cuenta los niveles de inmunosupresores (o como se diga), tan importantes para nosotros? Pues no hay forma de medirlos, ni de tener en cuenta lo que somos: enfermos terminales, con un tratamiento en forma de un órgano injertado, y la correspondiente medicación para no perder ese órgano/s. El pertenecer al Macarena, de golpe, sí es algo bueno. Aunque para mí el Hospital de Valme sea el mejor hoy por hoy, sin Nefro me quedo a la mitad.

Estuve en la revisión de mi riñón el pasado día 20 en el Carlos Haya de Málaga, y, aunque pensé que mis especialistas estaban al tanto de esta novedad, no era así. Desconcertada salí a la calle, hablando por teléfono, y al cruzar el semáforo que hay a la salida, y que conozco muy bien, oí que alguien pegaba alaridos detrás de mi. Me faltaban tres pasos para la acera, pero al volverme y ver aquel mastodonte vestido de verde-celador dando manotazos, y chillando como una parturienta, me volví hasta la mediana, donde él continuaba gritando. Colgué, mientras me ensordecía su vozarrón para ser oído hasta en Tarifa, allá en la lontananza; al ver que a la mole lo que le importaba era ser reconocido por todo cristiano que por allí circulara, más que por salvar a nadie, empecé a ver claro esto del asociacionismo. ¡No se cansaba! La madre que lo parió. Para colmo de males, alguien de esos que se ha metido en vena hasta las rayas de los pasos de peatones, se saltó el semáforo para ser parte del circo, con un "¡Esooo, esooo, el otro día uno con los cascos puestos... bla, bla, bla... y casi le matan!" Y ya en ese punto, me "emponderé" con los dos y les solté la anécdota cuando hace años me atropellaron al salir de la acera, cruzando en verde. Les pedí "amablemente" que me dejaran en paz. Con un "¡que te den, y búscate público que te aguante!" di zanjado el incidente.

Esto es lo que realmente ocurre con las asociaciones. Los que andamos metidos en esto no queremos ver que hay muchos (la inmensa mayoría) que no quieren oír consejo alguno, y menos de alguien que se ponga medallas por "salvarles" de la oscuridad de la ignorancia. No soy ni seré ningún caballero de armadura oxidada, ni Lara Croft, ni falta que hago. Así que antes de que me digan "¡que te den!" dejo esto.



¿Que sería bueno que mis compañeros supieran que es de suma importancia la adherencia al tratamiento inmunosupresor y a sus horarios, que no nos pueden cambiar la marca de un inmunosupresor sin evaluar la incidencia del cambio a través de un análisis de niveles, que no deben tomar el sol, o que en un ingreso es primordial que les atienda un nefrólogo? Pues sí, pero visto lo visto, nada de esto debería decirlo un igual, sino los propios profesionales de la Salud. Y por si fuera poco, como somos pocos y lo que prima es "una solución personalizada",  individualizada, para cada uno, que traducido al lenguaje burocrático es la atención integral focalizada en el paciente que tan bien vende, aquí paz y después gloria. Y la Gloria es seguir viva, sin más gritarle a nadie para que no corra peligro. He trabajado, me ha gustado, y me quedo con eso. Como dijo aquél, aunque el trabajo duro nunca matara a nadie, ¿para qué correr riesgos?



Beatriz González Villegas.


Foto hecha por mi niña, Bea Mera.

miércoles, 10 de agosto de 2011

¡Que viene el lobo!, pero te vendo el bastón.


Cuando mi endocrino habla mal de los intereses de las farmacéuticas, a veces pienso que exagera, pero hoy creo que se queda corto. 
Iba a copiar en el blog una noticia de EFE sobre las declaraciones de un médico panameño, que dice que los hispanos somos los que peor lo pasamos con la hepatitis C. Ay, que miedo. La enfermedad silenciosa la llama. En fin, así llamaban en mis tiempos a la diabetes. Luego descubrí que la hiperfosfatemia (vale, lo pongo en azul por si aquí entra algún paciente ponderado listillo que quiere saber) también era llamada así. Menos rollo. Si un médico nos dice que hay muchas enfermedades que no dan ni ruido, pero que te matan, los pacientes andaríamos todos pidiendo análisis hasta del ADN del perro. Eso es caro, así que aceptemos lo que hay: si queremos vivir más, mejor prevenir que andar temiendo tener de todo.

Pero a lo que iba: la noticia de EFE que no permiten copiar. Un médico que dice desde Nueva York que los hispanos y la hepatitis C son como la levadura y la harina. Que viene el lobo. Como no hay hispanos en esa ciudad... Y claro, al final del artículo lanza el palo con el que librarte del lobo: nuevos medicamentos. Ya le vale.

"Si matamos el virus (que causa la enfermedad), tenemos menos problemas", finalizó el señor cazador. Hombre, claro. Si es que lo veo. Un tio con una alfombra mágica en medio de un zoco gritando "barato, barato". Qué razón tiene mi médico.
 
En esto de la Salud, los que sufrimos nos dejamos engañar con tal de mejorar. En esto de la Salud hay mucho sinvergüenza. No sólo farmacéuticas. Médicos sin escrúpulos y peseteros también conozco. Recuerdo a mi oculista, hace miles de años, en la Sanidad Privada. Aprovechó que iba con mi padre, cosa que nunca pasaba, para decirle a bocajarro que si no me daban láser, en menos de cinco años me quedaba totalmente ciega. Y mi padre se puso a llorar.
 
Entonces  mi  oculista era un señor de oriente medio muy grande, muy amable y simpático, que te daba confianza, pero hoy le veo más como ese de la manta en el suelo, barato, barato del todo. Delante de mi padre, aprovechando que era quien manejaba el dinero, le dijo que "la niña, si sigue así, en cinco años se queda ciega, y hay que llevarla al mejor sitio, ¿verdad?". El mejor sitio para un pesetero es donde más le den.
 
Dos veces vi llorar a mi padre. Entonces, porque no soportaba la idea de verme ciega, y cuando debuté con mis catorce años. Su madre, mi abuela, había muerto "por una bajada de azúcar". Él venía conmigo también cuando nuestro médico de familia comentó que "aquello" tenía pinta de ser diabetes. Pasado un tiempo, tan mal como me encontraba, vino hacia mi y queriendo darme ánimos me habló que pensara que había cosas peores, y todo eso que cuentan los padres. Yo le pregunté "papá, pero por qué a mi", y se dio media vuelta para que no le viera llorar. 
 
Él no podía engañarme, ni robarme una verdad, como roban todos los demás. Las farmacéuticas y sus lobos, los médicos comisionistas, ... y sobre todo los demás pacientes. Sí, sí, pacientes, coño. Que en mi cumpleaños, hace nada, me regaló mi marido un perfume estando ingresada, y desapareció. Leches, allí sólo estábamos pacientes. Pero eso es una minucia si lo comparamos con los que almacenan medicamentos caros que nunca van a tomar, porque tienen recetas rojas (gratuitas); aquellos que se aburren los domingos y van a urgencias obligándonos a los que estamos graves a esperar cinco horas; o los que nos roban la paciencia gritando en las salas de espera, con frases más grandes que ellos mismos, acusando a la Sanidad de lo mal que va. Roban todos. De distintas maneras.
 
Mi endocrino, que está harto del sistema, sigue atendiéndome, y gracias a él estoy viva. Mis cirujanos, lo mismo. Mis enfermeras, mis auxiliares... Ellos me han regalado los años que llevo ganados robándoselos a la guarra de la guadaña. Soy la tía de la fortuna gracias a los "robos" que otros hicieron por mí para seguir aquí. Pero esos son los robos magníficos que hace grande a nuestra especie. Los otros, joder, lo hacen hasta los monos en las jaulas con los cacahuetes del mono de al lado. 
 
¡Que viene la hepatitis C!¡que viene!, pero si puedes, cómprame Telaprevir y Boceprevir. Monos, más que monos.



Estas mujeres especiales, del equipo de Trasplante Renal del Hospital Regional Carlos Haya, son capaces de devolvernos la vida robándosela a la de la guadaña. A todas ellas, gracias.
Beatriz González Villegas.