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miércoles, 29 de abril de 2015

Los trasplantes multiorgásmicos de un gobernador mexicano y la diabetes.

Me enseñaron en la Facultad de Periodismo que "el primer derecho del hombre era el de equivocarse". Y eso es lo que le ocurrio al gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, cuando dijo que durante su gobierno se han realizado trasplantes multiorgásmicos cuando quería decir multiorgánicos. Una situación embarazosa, aunque entre determinados políticos el humor abunda.




La realidad es que en México se hacen trasplantes de páncreas y de riñón a la vez, porque hay cada día más diabéticos en el país. Hay que agradecer este esfuerzo, aunque el primer motivo que explica la enorme incidencia de la diabetes en estas tierras es el cambio de hábitos de vida, y de alimentación.
Ver cómo se les da a los bebés biberones de cola aquí sería imposible, pero nuestro sedentarismo avanza a la misma velocidad, y la diabetes, si nada cambia, será la que provoque la mayoría de muertes por fallos cardiovasculares aquí y allá.

Hace muy pocos días, en el Hospital sevillano de Valme, una chica me quería vender por narices la participación en una asociación contra el cáncer, enfermedad a la que respeto. El razonamiento que me daba era esto mismo que cuento ahora, pero con datos falsos. Aseguraba que el cáncer era hoy la causa principal por la que vamos a criar malvas. Pero son datos obsoletos solo válidos para que chicas coo estas ganen un sueldo. No. Hoy son las tuberías las que cascan antes. Luego habrá que poner remedio, o lo multiorgásmico será solo para errores de discurso de campaña.




Beatriz González Villegas.



miércoles, 2 de julio de 2014

Cuando tu hijo debuta con diabetes todo son dudas.

Me ha llegado al blog un comentario de una mamá que pide información desde México. Leyó que Desde 2005 se realizan trasplantes de páncreas en México, y como su hijo acaba de debutar está intentando conseguir un techo antes que los muros del deterioro que intuye que pueda sufrir su niño.

Ilusa de mí he querido responderle desde esa entrada, pero escribí demasiado; así que lo cuento por aquí, por si sirve a alguien más.

Imagen

Buenas noches.

Siento mucho el debut de su hijo en esta enfermedad. Nos queda el consuelo que hoy mismo me recordaba una amiga: "hay cosas peores", que ni es consuelo ni nada, pero es lo que hay.

Olvídese de curas milagrosas a través de productos naturales. Mire, me he criado en el campo, y mis mayores me enseñaron a distinguir algunas plantas, y a saber para qué sirven. En mi pueblo la cicuta sale silvestre en las cunetas. Es una planta, sí. Natural como la vida misma, sí, pero capaz de matarte.

Muchas plantas son hipoglucemiantes (bajan el azúcar) porque son diuréticas, obligan al cuerpo a eliminar líquido de forma más rápida. En esa orina por supuesto que su hijo eliminará azúcar. Pero si usa diuréticos sin necesitarlos acabará perdiendo los riñones antes que si no los usa. Y le aseguro que si la ceguera es algo que no desea ningún diabético, llegar a una Enfermedad Renal Crónica Avanzada que precise de diálisis para poder vivir es menos apetecible que la misma ceguera. Bueno, no hay complicación que sea mejor que otra; es solo cuestión de gustos.

Sí hay nuevos edulcorantes naturales tales como la estevia, o el extracto de la planta de donde se saca el tequila, el ágave tequiliana. Mejor endulzar la vida con estos productos que con aspartamo o ciclamato, pero ninguno de los dos productos están exentos de críticas. De la estevia se sabe que sube la tensión, que es hipertensiva, y la hipertensión y la diabetes también pueden acabar yendo de la mano, pero mejor no forzarlas a ir antes, con yerbas con sabor a regaliz...

Hay quien dice que mascando hojas de estevia le baja el azúcar, pero si luego se harta de beber cocacola (con azúcar), y de comer como un bestia, no hay estevia suficiente en el mundo para que sea efectiva, ni cuerpo que lo aguante.

Con diabetes, lo mejor es la educación diabetológica. El paciente debe conocer bien qué azúcares (hidratos de carbono) contiene cada alimento, debe aprender a interpretar el significado de las etiquetas de lo que se come eenvasado, a medir por cazos o raciones la cantidad de azúcar que se mete entre pecho y espalda,... Eso, por un lado.

Por otra parte, hay que practicar alguna actividad física adecuada para su estado de salud, y conocer cómo le baja esa actividad la glucemia, el azúcar en sangre. No se trata de pretender que todos y cada uno de nosotros seamos olímpicos, no. Es más sencillo. Lo único que hay que hacer es caminar más, y ver la tele menos (y digo ver la tele como ejemplo, porque a lo que me refiero es a quedarse muchas horas sentados,  y sin mover un músculo más allá de los dedos que aprieten botones).

También debe manejar con destreza su medidor de glucemia, y su insulina.

Sé que al principio son muchas cosas de golpe, pero no hay que atragantarse de conocimiento de una vez. Todo, poco a poco, se logra.

Le paso algunas guías que le van a ser útiles, y que para acceder a ellas solo tiene que pinchar sobre el título:

ME ACABAN DE DIAGNOSTICAR QUE TENGO DIABETES TIPO 1

Como no sé si su hijo tiene diabetes tipo 2, esta se refiere a ese grupo de pacientes:

EDICIÓN II . TENGO DIABETES TIPO 2, ¿QUE PUEDO HACER?

Las dos guías están en la web de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE)

En México existen muchas asociaciones de pacientes con diabetes que están demostrando ser mucho más luchadoras que en otros lugares del mundo, y que lo están dando todo por sus compañeros. Estaría bien que echara un ojo a esto: Federación Mexicana de Diabetes, A.C.

http://www.fmdiabetes.org/fmd/pag/index.php


Aquí aparecen asociaciones de personas con diabetes de México que le podrán ayudar de forma más cercana que nosotros, que vivimos en Sevilla, pero aún así cuente siempre con nuestro apoyo:

http://www.fmdiabetes.org/fmd/pag/directorio.php

Puede que le interese ésta:

D.F. y Área Metropolitana
Asociación Mexicana de Diabetes en el Área Metropolitana, A.C.
Bosques de Belén #10
Col. Bosques de la Herradura. C.P. 52784
Huixquilucan, Edo. de Mex.
Tel. 55895043
Correo electrónico: metropolitana@fmdiabetes.org
Presidente: Mónica Daniela Reyes Velásquez
Director Médico: Lic. Nut. David Jiménez López

En este enlace le contamos sobre las Clínicas del Azúcar mexicanas:
Clínicas del Azúcar: ¿cómo tratar la diabetes a bajo costo?

En estew video nos cuentan de una nueva guía para niños que ha editado Diabalance y Carlos Sobera

https://www.youtube.com/watch?v=eeH5aZhBe-4



Si te registras en la web que tiene la empresa Diabalance puedes leer el libro
"Tengo Diabetes ¿Te lo cuento?"


Te puede gustar más o menos dejarte asesorar por empresas farmacéuticas o de alimentación, pero esto es casi como aque´anuncio del detergente Colón: "busque, compare,..."



Y antes de despedirme, le pido por favor que sea crítica ante todo lo que lea en internet, y ante lo que oiga de boca de un vecino, un amigo, o un listo respecto a cómo bajar el azúcar o cómo curarla. Hoy la diabetes no se cura. La cura está cerca ya. En el tiempo, digo, no que la podamos pagar cada uno de nuestro bolsillo. Y cada día sacan nuevos medicamentos para tratarla de forma más cómoda: ahora, que si de nuevo la insulina inhalada, que si una "insulina" que se pincha una vez cada 15 días, bombas de inyección continua de insulina, sensores que te miden cerca de 300 veces el azúcar al día y que se llevan insertados en la piel, páncreas artificial,... 

El trasplante de páncreas-riñón solo sirve para cuando se llega a ser terminal, en la terminal de la enfermedad renal, pero no antes. Así que ánimo, que lo primero es aprender, lo segundo es ponerlo en práctica, y lo principal, vivir.



Beatriz González Villegas

sábado, 3 de agosto de 2013

La mejor herramienta para un diabético.

Creo, y lo defiende el Plan Integral de Diabetes de la Junta de Andalucía, que para los diabéticos, y hablo de los diabéticos tipo 2, que son los más, lo mejor es prevenir. Pero para poder prevenir la enfermedad y sus complicaciones hay que disponer de unas herramientas mínimas: información, formación, fármacos, estilos de vida saludables, y, por supuesto, dispositivos que le hagan posible al paciente que sufre diabetes saber cual es su glucemia. Por esos dispositivos, y sus fungibles, muchos hemos luchado hasta el aburrimiento: aburriendo a los que nos oyen, y aburriéndonos nosotros mismos, porque para lo/s que nos oyen...
 

Hoy me he encontrado una noticia en prensa que me ha dejado más patidifusa de lo que estoy normalmente. Aclaro: estar patidifuso, o francamente sorprendido, no es malo bajo mi punto de vista. Peor es que no te sorprenda nada, porque eso lleva al insorprendible al más normal de los hastíos.

Cada día salen publicadas en la prensa escrita muchas noticias acerca de la diabetes en México: que si pandemia, que si mejor prevenir que curar, y se llevan a cabo campañas informativas sobre prevención... Unos pocos andan desesperados, desde asociaciones o instituciones, para frenar la que pueda ser la enfermedad que endeude a la Sanidad mexicana hasta las trancas si esto no para, y la lleve a la ruina, o vaya usted a saber hacia dónde. Es lógico que todo un país se vuelque en una enfermedad que causa tantos gastos a un Estado, tantas pérdidas de vidas, y, lo que más les duele, tantos discapacitados dependientes.
 

Como es lógico, el sentido común me dice que algo no cuadra cuando una doctora en este país dice que la insulina es una alternativa de control de la diabetes que pocos conocen allí. Patidifusa, vaya.

"La insulina, una alternativa de control de la diabetes que pocos conocen y en torno a su aplicación existe una serie de mitos, aseguro la doctora Alma Rosa Márquez, directora de Enseñanza y Vinculación durante la realización de un taller de información".
 

Tras las palabras de la doctora, a la que creo a pies juntillas, el artículo deja de interesar, y pasa directamente a la parte financiadora de noticias como esta, con promesas dulces de futuro, y una clientela asegurada por siempre jamás, como en los cuentos de hadas. ¡Valientes hadas tenemos hoy!, vestidas por farmacéuticas, con trajes adornados con blisters de pastillitas, y tapones de bolis de insulina de colores según su rapidez voladora. Las Hadas Alonso van de amarillo, creo. 

Si en México el "grueso" (no aludo a obesos, ja me maten) de la población no sabe qué porras es la insulina, no sé qué hace el IMSS además de publicar en prensa (en periódicos que muchos mexicanos no leen) los problemas que acarrea tener diabetes. ¿Y si probaran con la droga mundial que es la tele?, en lugar del Chavo del Ocho (al que adoro), ¿El Chavo del Ocho... Unidades de Insulina?, ¿o poner a los héroes del pressssssing catch nombres como Insulino? y, por favor, me entiendan, no es mi intención ofender al país. Las asociaciones mexicanas de diabéticos están peleando muchísimo, y de forma muy seria, para cambiar los hábitos; tanto, que se han enfrentado a multinacionales fabricantes de refrescos como Coca Cola. Hay que tenerlos bien puestos para hacer eso. Por cierto, esas mismas empresas no han tardado ni un minuto en atacar con campañas agresivas en contra de los productos edulcorados "químicamente" (ay, como si la sacarosa en granitos blancos no fuese también un producto edulcorante elaborado con procesos químicos), y a su vez han ofrecido campañas bestiales en pro de sus productos sin azúcar. Sí que saben hacer márketing.

La insulina es una herramienta indispensable para nosotros. Es nuestra hormona. Es el tratamiento que nunca debemos olvidar. Es un horario,  un hábito, una forma de ser: ser alguien que padece diabetes. "Que pocos conocen, que pocos conocen"... ¡ja! Inviertan para que todos la conozcan, como invierte las marcas de tabaco o las "refresqueras" en publicitar sus potingues. 

Como decía el cuento de Pedro Cimales, aquel que se hizo rico vendiendo mierda: 

- Pulves, pulves, para matar les pulgues.
- ¿Y como se hace, Pedro Cimales?
- Coge le pulgui. Apre li boqui, echa le polvi y catan la morte".

Un idioma desconocido, pero atractivo, un acento curioso, y hasta las heces se hacen populares, aun teniéndolas que pinchar en vena.

Beatriz González Villegas.

Foto: Facebook.

viernes, 8 de febrero de 2013

Los fabricantes de refrescos se enfrentan a las asociaciones de diabéticos en México.


Lo que hace el dinero... menudo plan. Hoy, con poco dinero, consigues lorzas como castillos. Para comprobarlo, vente a cualquier barrio marginal de cualquier ciudad, y te cansarás de ver tocinos embutidos en lycra como uniforme. Yo soy cani; cani, cani, cani.

Hemos terminado el I Curso de Extensión Universitaria sobre Salud y Comunidad Rural, en El Madroño, el pasado fin de semana, y hemos aprendido mucho todos, los que somos de pueblo y los que son de ciudad. En cada módulo, la diabetes y el sobrepeso, o la diabetes y la gordura, como decimos nosotros, han estado presentes como elementos que van de la mano: Que estás gordo, pues, ea, tienes muchos puntos para ser diabético (tipo 2, ¿eh? Tipo 2). Así que hay que evitar el engorde como si fueras un pavo que quisiera salvarse del horno en Navidad.
Nuestras formas de vivir, eso que los listos llaman "estilos de vida", han cambiado; y eso nos lleva a que no falte nunca de nada en cada comida, y, menos aún en el frigo o en la despensa. Todo el día zampando, sin horarios ni freno. Todo el día bebiendo. Y no precisamente agua. Refrescos. Es decir, azúcar en lata.






Foto: María Jamardo Rial.


Beberte una lata de coca cola, de la de siempre, tiene... Vamos a echar cuentas. Coca cola son 10,6 gramos de hidratos de carbono por cada 100 cc. Es decir, como 10 grm son una ración, tiene una ración y media por cada 100 cc. Si una lata tiene 330 cc, salen algo más de 3 raciones de Hc.
Tengo amigos con obesidad mórbida diagnosticada que no pueden pasar sin beber sus refresquitos de marca comiendo, entre comidas, y hasta en el water. Ojo, no exagero: de tanto beber porquería hiperglucemiante (de la que sube el azúcar que no veas) se ponen en valores de almíbar, y eso obliga a sus riñones a expulsar toda la glucosa que sobra, y orinan, y orinan y orinan, pero no dejan el refresquito.
No llego a los cincuenta años, pero en mi niñez, en esta tierra, no había tanta mamarrachería a la hora de alimentarnos. Desayunábamos antes de ir al cole un colacao, o un vaso de leche si éramos diabéticos, con nuestra tostada. En el recreo nuestra madre nos ponía un bocadillito, luego almorzábamos con un primer plato de cuchareo, algo de proteínas de segundo, con verduras cocidas o crudas, y fruta de postre. La merienda... recuerdo las de casa de mi abuela. Y luego la cena y a dormir. Pero, ¿ahora? Ni se desayuna, porque hay que ver tele o jugar a la nintendo hasta en la cama, y el sueño se lleva en la mochila con ruedas, junto a bollería de ésa que hacen con aceites vegetales baratos, de origen ecuatorial, cargados de grasas trans al hidrogenarlo. En casa, al volver, se come comida precocinada sin hablar, viendo más tele. Más de lo mismo. Pero el refresco azucarado que no falte, que el agua ya no se pone en la mesa porque "no mola". Y lo que queda de tarde se pasa sentado delante de un ordenador o de cualquier otro cacharro con cable deglutiendo lo que se pille y bebiendo azúcar por un tubo. Al llegar la noche ya tienes cara de hogaza, y hasta los críos se parecen a globos de agua.
Sí, menudo plan si a las empresas encargadas de fabricar bombas de azúcar en botellas de plástico se les ocurriera enfrentarse a las asociaciones, que al fin y al cabo son las representantes de la ciudadanía.
Se nos cae a pedazos nuestra Sanidad Pública y seguimos peleando porque la Salud es un logro social, así que, ¿por qué no íbamos a enfrentarnos todos a los que nos hacen daño?, ¿por qué íbamos a cerrar la boca ante las empresas que nos han ido comiendo la salud mientras nosotros nos comíamos sus mierdas?
Recuerdo mis años de juventud cuando mis amigos ecologistas nos contaban cómo se cargaban el planeta con la fabricación de comida basura, de cómo nos engordaban para manejar nuestra opinión, porque hombre harto es hombre débil... Ahora no son sólo ellos. Hemos aprendido. Ha costado, porque somos duros de mollera y porque sale más barato serlo, pero hemos aprendido. Así que desde aquí les mandamos todo nuestro apoyo a los que en México se enfrentan a los productores de refrescos. Que ya está bien.
Beatriz González Villegas.