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miércoles, 29 de abril de 2015

Los trasplantes multiorgásmicos de un gobernador mexicano y la diabetes.

Me enseñaron en la Facultad de Periodismo que "el primer derecho del hombre era el de equivocarse". Y eso es lo que le ocurrio al gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, cuando dijo que durante su gobierno se han realizado trasplantes multiorgásmicos cuando quería decir multiorgánicos. Una situación embarazosa, aunque entre determinados políticos el humor abunda.




La realidad es que en México se hacen trasplantes de páncreas y de riñón a la vez, porque hay cada día más diabéticos en el país. Hay que agradecer este esfuerzo, aunque el primer motivo que explica la enorme incidencia de la diabetes en estas tierras es el cambio de hábitos de vida, y de alimentación.
Ver cómo se les da a los bebés biberones de cola aquí sería imposible, pero nuestro sedentarismo avanza a la misma velocidad, y la diabetes, si nada cambia, será la que provoque la mayoría de muertes por fallos cardiovasculares aquí y allá.

Hace muy pocos días, en el Hospital sevillano de Valme, una chica me quería vender por narices la participación en una asociación contra el cáncer, enfermedad a la que respeto. El razonamiento que me daba era esto mismo que cuento ahora, pero con datos falsos. Aseguraba que el cáncer era hoy la causa principal por la que vamos a criar malvas. Pero son datos obsoletos solo válidos para que chicas coo estas ganen un sueldo. No. Hoy son las tuberías las que cascan antes. Luego habrá que poner remedio, o lo multiorgásmico será solo para errores de discurso de campaña.




Beatriz González Villegas.



jueves, 24 de octubre de 2013

Cuando seamos viejos, ¿Virgencita, llévame?


Hoy he leído en el blog medicoacuadros "Cuando sea vieja, me moriré". Es para pensárselo. 

Veréis, siempre he pensado, desde poco después de debutar con mi diabetes tipo 1, que no llegaría a vieja. Entonces no había Internet, pero una preguntaba por aquí, por allá, o por donde no se veía. La "muerte silenciosa", como llaman a la diabetes, es lo que es, y entonces estábamos en las sótanos la Ciencia. Los trasplantados de páncreas se morían como moscas porque no se atinaba con qué hacer con los productos exocrinos del páncreas injertado, que los que largaba nuestro páncreas propio ya hacían lo suyo... y acabábamos deshechos por dentro. De células madre ni se hablaba: había dos madres, la que nos parió, y la del cielo, y las catequesis eran obligatorias para hacer la Comunión, y por si faltara poco, en clase la religión era como la diabetes, crónica y para siempre.

Cuando seamos viejos no sé yo si querremos seguir siendo, porque para ser viejos y enfermos, muchos preferirán irse al otro barrio. De todos modos, y tras sufrir muchos días de "tortura" hospitalaria más que consentida, y con una idea fija en la cabeza, la de "me voy a poner bien", lo mismo dejo de cantar aquella canción de Milanés, y pido que me alarguen un poquito más lo de estar aquí. Tengo una ventaja, claro. Al haber estado enferma desde siempre no me fastidia tanto un día más entre catéteres por aquí, o sondas por allá. Por eso, al menos tan vieja como soy hoy, pediría que me dejasen ese poquito más para estar junto a los que quiero. Hoy, en Andalucía, puedo. Se están haciendo grandes esfuerzos para que pueda. Por eso, cuando sea vieja y enferma, cosa, la de enferma, que va conmigo desde casi siempre, lo mismo no quiero que me ahorren "sufrimientos" con un interruptor. 

Recuerdo, en Agudos, en mi Carlos Haya de Málaga, como mi compañera, aquella anciana tan blanca de pelo gris, repetía una y otra vez "Virgencita, llévame contigo", y a mí se me saltaban las lágrimas. Ella sí quería irse. Yo no. Y su voz todavía la oigo en sueños. Sigo sin querer irme. Ni de vieja. Ni de más terminal aún. Cueste lo que cueste.

Beatriz González Villegas.



domingo, 26 de mayo de 2013

Después de trasplante brazos, médicos mexicanos apuntan al rostro


Publicado el sábado, 18 de mayo de 2013 Después de trasplante brazos, médicos mexicanos apuntan al rostro


Este es el titular. "Después de trasplante brazos, médicos mexicanos apuntan al rostro". Menos mal que los que apuntan son los médicos mexicamos, porque los que esperan ser trasplantados de brazos mal lo pueden hacer.
 

No entiendo el periodismo serio de hoy, porque con noticias que comienzan así una no puede menos que sonreir.
 

Sea como sea lo que se cuenta, lo que importa es el tremendo esfuerzo que está haciendo México en materia de trasplantes. Ahora habrá que abrirse camino hacia el trasplante de páncreas-riñón y hacerlo más habitual, porque cada día hay más diabéticos en México.
 

La diabetes avanza allí a pasos de gigante y desde el Estado ponen énfasis en la prevención, como se hace en cada lugar, porque el sentido común nos dice eso de "más vale prevenir que curar", y al paso que se va no va a haber dinero bastante para cubrir en la mayoría de países los gastos que ocasione la diabetes en las arcas pública y privada de la Sanidad.
 

Prevenir, por supuesto. Pero hoy hay que salvar vidas. ¿Qué harán con las personas jóvenes que hayan sufrido en sus carnes las complicaciones de la diabetes hasta el punto de ser enfermos terminales?, y que conste que Cristina Fernández se equivocó de lleno en aquello que dijo sobre diabetes y enfermedad de ricos.
 

Si no se para en todo el mundo el avance de nuestra enfermedad, tendremos dentro de una o dos décadas una pandemia difícil de mantener economicamente. Los avances hacia una cura están detrás de la esquina, una esquina que las grandes empresas farmacéuticas intentan alejar porque, mientras los países paguen, somos una mina de oro.
 

¿Dónde están los científicos de la talla de Bernat Soria?, ¿dónde las soluciones que nos frenen el deterioro y consigan que el trasplante de páncreas y riñón que hoy tenemos pase a la historia?
 

Las células beta se pueden obtener a partir de células madre como demostró Bernat Soria hace ya décadas, y si con células madre se obtienen avances increíbles, ¿cómo no tenemos aún esa cura definitiva?

Como concluimos el miércoles pasado con nuestros amigos de la Asociación de Personas con Diabetes Los Molinos, en Alcalá de Guadaíra, en la clase o charla que nos dió el enfermero educador Ángel Martínez, del Hospital sevillano de Valme, sólo cuando seamos capaces de unirnos todos los diabéticos podremos obtener resultados. mientras, mejor separar asociaciones de federaciones o cobrarles por federarse a cada grupillo pequeño de pacientes ponderados dispuestos a protestar, porque la protesta no se financia y los lameculeos sí.

Beatriz González Villegas.








http://atp-pancreas.blogspot.com.es/2013/05/despues-de-trasplante-brazos-medicos.html

Hubo una vez que quise ser..., pero enfermé de diabetes.

Publicado el domingo, 12 de mayo de 2013
Hubo una vez que quise ser..., pero enfermé de diabetes.

Dichosa diabetes. Dichosa porque aunque no somos sólo diabéticos, sí que esta enfermedad nos marca toda nuestra vida.  


Mari Paz se nos fue hace ya meses, pero sigue en nuestro corazón; y ella nos decía que la fibrosis quística la había hecho como era: fuerte, sensible con el dolor de los otros, y, sobre todo alguien especial; para mí, muy especial. Pues con la diabetes nos ocurre algo parecido. Especiales somos todos, claro, pero nosotros además somos dulces por dentro. Si fuéramos verdes por fuera seríamos para un acertijo de esos en los que los niños saltan gritando la solución: ¡sandía!
 

Acabo de leer en el facebook una declaración de vida de Diego, uno de los amigos feisbukianos que nos acompañan en el tiempo. Diego también tiene un páncreas y un riñón injertados, y sabe de sobra lo que es que la entrada final en las complicaciones de la diabetes no sea plato de gusto. Encima, nuestra entrada suele ser a lo bestia y de golpe, casi sin que te hayas enterado de su llegada. De pronto estas "bien" y tu cuerpo hace cataplof, y a tomar por saco, aparecen que si la insuficiencia renal (adiós riñones), que si la ceguera (con lo bonito que es ver todos los colores), que si la claudicación y dejas de imaginarte haciendo una maratón... y todo lo demás. He conocido a muchos amigos que entraron así de cabezas en la insuficiencia renal con pronóstico de trasplante, pero gracias a todo hoy siguen vivos, y bien vivos.
 

Vivir y dejar vivir. Vivir y disfrutar de la vida. Ser felices asumiendo que lo que nos queda es lo mejor que nos puede quedar. Desear la felicidad de los nuestros y compartirla son las mejores opciones que se pueden tomar cuando estamos como estamos. Esas son las que eligió Diego y no se equivoca ni un pelo de camino.
 

Desde aquí le felicito por su opción después de haber soltado unas lagrimillas de esas que nos salen solas cuando un amigo nos emociona con sus palabras. Diego me ha emocionado y por eso le traigo aquí, para que vean que no todo es lloriquear en la vida, que hay caminos que andar y se pueden hacer con alegría.
 

Gracias, Diego.


"Diego Alarcon
Hubo una vez que yo quería ser bombero, tiempo despues quise ser veterinario...pero naci y enfermé de diabetes lo cual me supuso enfermar de insuficiencia renal de problemas de circulacion problemas de vision ese tiempo yo quería ser una persona sana y ahora que tengo mi pancreas y mi riñon sólo quiero vivir, dejar vivir a los demas, ser feliz y k los k me quieren sean felices, yo disfrutar de ellos y ellos de mi. y si puede ser por muchos años. MUAKKKKKKKKKKSS".





Beatriz González Villegas.

viernes, 8 de febrero de 2013

Los que generalizan sobre las personas con diabetes.

viernes, 8 de febrero de 2013

Si tienes diabetes seguro que me entiendes si te digo que estoy cansada de los que me culpan sobre cómo estoy respecto a la diabetes que padezco. Si no, también me entiendes si en lugar de diabetes te hablo de cualquier otra enfermedad crónica. ¿A cuántos no nos ha pasado eso de encontrarnos en la calle con alguien que ni nos conoce, pero que se toma la libertad de juzgarnos?

- ¡Ayyyyyyyyyyy!, ¡si estás más gorda!
- No, señora, mire, estoy embarazada.
- Pues algo has hecho tú, ¿eh, pillina? 

Y acabas sonriendo y alejándote de la entrometida de las narices por no meterle un bolsazo en plena calle.

Pues volviendo a la diabetes, es muy común que nos culpen, que nos den consejos o que nos riñan sin tener ni idea de lo que es vivir con algo como esto, que ni se cura ni se va. Puedes optar por dos soluciones principales: la de enfadarte hasta los intestinos, cosa que no va nada bien con esto que padecemos, porque -por más que una enfermera de la era de los dinosaurios de mi centro de salud lo niegue- cuando nos estresamos hacemos hiperglucemias. En cristiano: se nos sube el azúcar; Y la segunda opción es la de contestar. Sí, ya sé que estarás pensando que hay otra: callarte y seguir. Eso no es opción, porque te lo llevas dentro y terminas enfadándote. Más estrés, ni hablar. He pasado muchos años haciendo eso y caro lo pagué. Hoy me da por contestar.

Hace unos días tuve que ir de acompañante a una cura. Allí, con la enfermera, estuvimos charlando. Cuando supo de mi historia clínica por mi acompañante, y sin más betadine que mediase, me soltó lo típico.


- ¡Huuuuuuuuuuuuuuuy! ¿Trasplantada de páncreas?, ¡tú has debido hacer lo que te ha dado la gana toda la vida!

Cuando el que te acusa no tiene ni formación, ni cultura, ni asertividad te rebuznaría cosas peores como el "¿y ya no te dan ataques?", "¿y ahora ya no es contagiosa?", "no, si yo ya veía que hacías cosas raras"...

¿Te imaginas llegar a una fiesta y presentarte con un "hola, ya me trasplantaron y ya no contagio"? Manda huevos. Como digo siempre, para la diabetes hay medicamentos, pero para la estupidez, no. Se cura leyendo, entre otras cosas, y el que te lanza imbecilidades como ésas te apuesto algo a que no lee ni las indicaciones de uso de un condón.

Cuando nos juzgan con esa simpleza, y desde la acusación, hay que educarles. Es con la educación en diabetes con lo que todos nosotros hemos mejorado nuestra calidad de vida de forma radical; así que también será con la educación con lo que no tendremos que explicar por todos lados en qué consiste nuestra enfermedad cuando en muchos lugares del mundo está siendo una pandemia. 

En las escuelas, en las asociaciones, en los grupos sociales que sean tendremos que informar sobre la diabetes para que sepan a qué riesgo se están enfrentando. No somos sólo los que ya la sufrimos, sino todos los que hoy han olvidado los estilos de vida saludables, relacionados con la actividad física, con la alimentación sana, ésa que hacían las madres de antes y que hemos de volver a hacer las madres de ahora o las del futuro. Por otro lado tendremos que exigir a los que dicen representar la sanidad que no generalicen, porque generalizando matan.

Que sí, que matan. Si el 50% de los diabéticos, según la señora ésta, hacen lo que les da la gana, son culpables de su empeoramiento. Y si hacen lo que les da la gana no precisan medidores de glucemia, ni gasto en tiras. Y de golpe nos vemos con otra restricción de recursos económicos para nosotros.
Pero nadie pone en tela de juicio (salvo algunas mentes privilegiadas como la del Dr. Relimpio) el porqué se ha cambiado del uso de antidiabéticos orales habituales a otros más caros y más nuevos. Según datos, sólo en Andalucía, y por esta razón, se eleva el gasto sanitario de un millón y pico de euros a novecientos millones. Habrá que pedir explicaciones a alguien del porqué del cambio, y si el cambio de lo conocido a lo nuevo supone un beneficio equivalente en morbilidad.



 

En fin, que cuando nos vuelvan a soltar una estupidez como esta

- ¡Huuuuuuuuuuuuuuuy! ¿Trasplantada de páncreas?, ¡tú has debido hacer lo que te ha dado la gana toda la vida!

mejor contestaremos.    

- Pues sí, es verdad, como usted.


 

Beatriz González Villegas.


Nos preguntan si el trasplante de páncreas soluciona la diabetes.


domingo, 15 de abril de 2012

Hoy hemos recibido esta pregunta:

"Hola tengo 20 años de tener diabetes tipo 1 y quisiera saber si este trasplante funciona para curar la diabetes y me gustaría conocer los riesgos que pueden surgir muchas gracias".

Día Mundial de la Diabetes. 2.009. Voluntarios de la Asamblea Local de la Cruz Roja de Alcalá de Guadaíra, junto a miembros de la ATP, realizando glucemias a pie de calle.


Con un trasplante de páncreas-riñón uno sigue siendo diabético, pero insulino-independiente, en el mejor de los casos, porque algunos de nosotros, tras el trasplante, necesitamos de antidiabéticos orales (pastillas para el azúcar) además del tratamiento para el trasplante.

Cuando uno ha vivido 20 años con una diabetes tipo uno y ya empieza a perder los riñones (aparece la pérdida de proteínas en la orina, etc.) debería acudir a su equipo de endocrinos, en su propio hospital, y comentarle a los endocrinos, que son los que llevarán el trasplante, junto a los nefrólogos, cuál es su opinión.

Uno no decide cuándo trasplantarse. Uno no puede llegar al médico y decirle "oiga, que me han dicho que con un trasplante de páncreas voy a mejorar, así que háganme uno". En España esto no funciona así.

Siempre que te lleven desde un hospital, en cuanto estés en prediálisis, tus nefrólogos, junto a los endocrinos, te recomendarán empezar a hacerte las pruebas necesarias para el trasplante. Si todo va bien, puedes tenerlas a lo largo de un año, ya que son muchas y necesarias todas.

Si tras las pruebas se comprueba que estás suficientemente bien, que estás en la edad de tx, aunque no se cumplan los requisitos psicosociales, entrarás en lista de espera para injertarte. Si eres del grupo A tardarás poco en llegar al injerto. En España es el grupo sanguíneo mayoritario. Pero incluso siendo del grupo 0 no esperarás años, porque en diálisis no sobrevivirás lustros con una diabetes tipo 1, y con lesiones periféricas.


Una vez trasplantado tendrás la obligación de cumplir un tratamiento inmunosupresor a rajatabla, al 100 por cien. Nosotros recomendamos usar pastillleros semanales para tener la seguridad de que te has tomado tu medicación. Se trata de un calendario semanal donde cada día lo ocupan una serie de "cajitas" o "caja con departamentos". Y hay una caja de esas por cada día de la semana. Todos nuestros socios, si no lo tienen, se lo mandamos gratis a casa, porque la prevalencia al tratamiento y al horario es decisiva en la duración del propio órgano trasplantado.




Distintos tipos de pastilleros semanales, y diarios.


Estamos trasplantados, no curados. Si también nos trasplantaron de riñón seremos pacientes renales con un tratamiento de trasplante, de la misma manera que seremos diabéticos normoglucémicos con un tratamiento de trasplante. Eso, en el mejor de los casos.

Nunca el trasplante de páncreas es el ideal para un diabético tipo 1 que no tenga complicaciones periféricas. Hay que exigir a los gobiernos y a las farmacéuticas que inviertan en investigación, que continúen las líneas ya comenzadas por científicos como el Dr. Bernat Soria, según las cuales se pretende inyectar un bolo de células beta productoras de insulina en el hígado del diabético tipo 1, y con ese bolo pasa a ser normoglucémico durante unos años, sin necesidad de tomar inmunosupresión, medicación ésta que nos mata a la larga.

Eso es lo más cercano a una "cura" real que tenemos hoy en día. Otra opción es la bomba de insulina asociada a un sensor que te mida la glucemia y que te inyecte tanta insulina como tu cuerpo necesite, según tu ingesta de alimentos y tu gasto energético. Es lo que llaman páncreas artificial. Por ahí van hoy los tiros, pero el trasplante es para cuando somos enfermos terminales, no para ser terminales antes de tiempo.

Si hoy volviéramos a no ser normoglucémicos, es decir, a padecer una diabetes tipo 1 con todos los desórdenes endocrinos que antes padecíamos, creo que lo primero con lo que me haría, a menos a nivel personal, sería de un perro entrenado para detectarme hipoglucemias, porque fue por esa causa por la que entré en lista (además de por tener IRC). Es mi opinión. Cada cual tendrá sus propias prioridades.


Espero haber servido de algo con esta aclaración. Os deseamos mucha suerte, y que no claudiquéis con vuestros tratamientos insulínicos.

Beatriz González Villegas.

jueves, 22 de marzo de 2012

Una mujer trasplantada de riñón y páncreas dio a luz por primera vez en España a un hijo en 2.007.


Hace dos veranos me contaron mis enfermeras del Centro de Salud de Boñar que conocían a una chica embarazada, trasplantada de páncreas-riñón. 


Boñar está en la Montaña Central Leonesa, y allí todos se conocen. Sólo en verano llegamos los de fuera, pero eso no les impide continuar con su cercanía con todos los pacientes, y con su buen hacer. A mí me tocó acudir al Centro para medirme el INR tras la trombosis, y acudí allí con la petición de mi médico de Atención Primaria del SAS. Imaginaba que me pondrían pegas, que habría colas de personas mayores esperando,... pero nada. Saludaban a todos por sus nombres con una sonrisa, y con un ¿"qué tal sigues, fulanito?". Los trabajadores del SACYL también son fantásticos. 


Una vez entré a la consulta, la enfermera leyó el informe, y, como si me conociera de toda la vida, empezó a contarme. Paró un momento y llamó a las otras compañeras, y juntas hablamos del caso del embarazo de la amiga de una de ellas.


A esa chica la habían trasplantado en Barcelona, en el Clinic, y estaba ya en sus últimos meses de embarazo. Para mí fue una alegría, porque aunque yo no puedo tener hijos sí tengo amigas en nuestra situación que pensaban que nunca podrían ser madres por ser el doble trasplante tan complicado. 


Pues nada. Es posible. Y ahora que encontré esta noticia de 2.007 aprovecho para compartirla con todos. La maternidad es de las experiencias más maravillosas de la vida, y se puede luchar por ella "o mejor adoptamos", como en el anuncio, pero eso lo ha de decidir la propia trasplantada, no nadie más.
La libertad por encima de todo. Feliz fin de semana.

Beatriz González Villegas.





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Lunes 25 de junio de 2007
Una mujer trasplantada de riñón y páncreas da a luz por primera vez en España a un hijo.

Una mujer que recibió un trasplante de riñón y de páncreas en mayo de 2003 en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), dio a luz el 20 de marzo a un niño, lo que la convierte en la primera mujer que consigue en España ser madre tras una intervención de esas características.




EFE El acontecimiento fue dado a conocer hoy en rueda de prensa ofrecida por el equipo médico del HUC, encabezado por el jefe de la Unidad de Medicina General y coordinador quirúrgico de Trasplantes Renopancreáticos, Antonio Alarcó, y por María del Carmen Mireles, la paciente trasplantada y madre de Jorge, un bebé de tres meses.

Antonio Alarcó calificó lo conseguido de "gran éxito", no sólo para la madre y el bebé, sino para toda la unidad de Trasplantes del Hospital Universitario de Canarias.

El médico explicó que, después de realizarse un trasplante como el de riñón, hígado o páncreas, se produce una recuperación de la disfunción que padecen los pacientes con enfermedad terminal de esos órganos, y las mujeres trasplantadas pueden quedarse embarazadas.

No obstante, se trata de un embarazo de riesgo, tanto para el trasplante como para la madre y el niño.

Uno de los riesgos fundamentales radica en que la mujer, tras la operación, tiene una cavidad abdominal menor, ya que en el trasplante no se sustituyen los órganos enfermos por los sanos, sino que éstos se le añaden al paciente, con lo que, en el caso de María del Carmen Mireles, pasó a tener 3 riñones y dos páncreas.

El equipo médico coincidió en que el embarazo de Mireles se desarrolló de una forma "normal" y, aunque el parto tuvo que producirse por cesárea, afortunadamente no entrañó ningún problema ni para la madre ni para el niño.

María del Carmen Mireles era diabética tipo 1 desde los doce años y llevaba varios con problemas de riñón como consecuencia de la diabetes, y la función renal se había deteriorado mucho en los últimos meses, por lo que estaba pendiente de iniciar tratamiento con diálisis.

En mayo de 2003 fue trasplantada de riñón y páncreas con buenos resultados, siendo dada de alta a las cuatro semanas, con buena función de ambos trasplantes.

Dos años después decidió quedarse embarazada y tanto el resto de equipo de trasplantes como el servicio de ginecología le informaron de los riesgos asumibles desde el punto de vista médico.

Cuando en julio se confirmó el embarazo, los servicios de Nefrología, Ginecología y el equipo de Trasplantes del HUC coordinaron los controles periódicos para su seguimiento.

El registro más amplio en cuanto a embarazos en pacientes trasplantadas lo tiene The National Transplantation Pregnancy Registry de Estados Unidos, que ha contabilizado 56 embarazos de 38 pacientes con un trasplante simultáneo de riñón y páncreas, frente a más de 1.000 embarazos en trasplantados renales y a 200 en trasplantados hepáticos.


http://www.laprovincia.es/sociedad-gente/1463/mujer-trasplantada-rinon-pancreas-da-luz-primera-vez-espana-hijo/91686.html


(c) Reyes Muñoz. Obra: "Rompiendo aguas"

 

La elevada edad de los donantes dificulta los trasplantes de páncreas

Pamplona, 9 nov (EFE).- El 75 % de los donantes de órganos en España supera los 65 años, un problema para los trasplantes de páncreas ya que el donante no debe tener más de 50 años, según se ha puesto de manifiesto en la presentación del XVIII Reunión Nacional de Cirugía, que comienza hoy en Pamplona

Este es uno de los asuntos que se tratarán en los tres días que dura la reunión, que organiza la Asociación Española de Cirujanos y en la que participan 120 ponentes de Europa, EEUU y Colombia.
Eduardo Martín Escobar, miembro de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), ha explicado en rueda de prensa que, aunque España es líder en donaciones de órganos y uno de los cuatro países que más trasplantes realiza, en 2010 se produjo un descenso de unas 100 donaciones hasta situarse en torno a las 1.500.
Y, aunque este año la cifra ha repuntado y las previsiones indican que se superará el máximo alcanzado en 2009, cada vez hay que optimizar más la búsqueda de donantes a causa del descenso de fallecimientos por los accidentes de tráfico en carretera.
Esto ha motivado que se recurra con más frecuencia al donante por hemorragia cerebral o accidente cardiovascular, lo que ha envejecido la edad media del donante y creado dificultades en trasplantes como los de páncreas, órganos que no deben superar los 50 años.
Para solucionarlo, se ha abierto una nueva línea de investigación, todavía en fase experimental en todo el mundo, consistente en trasplantar sólo la parte del páncreas que produce insulina, los llamados islotes pancreáticos.
Sin embargo, Martín Escobar ha señalado que, aunque los resultados "son esperanzadores, no son excelentes, ya que el paciente debe seguir con un tratamiento de insulina, y, además, por cada trasplante de islotes se necesitan entre dos y cuatro páncreas".
El trasplante de este órgano está indicado para pacientes diabéticos con insuficiencia renal y es el único método terapéutico capaz de controlar esta patología sin necesidad de tratamiento con insulina, lo que evita las complicaciones crónicas asociadas, como las afectaciones del riñón, neuronales, cardiacas o de retina.
Anualmente se realizan unas 100 intervenciones de este tipo, gracias a que, en la última década, han mejorado notablemente los avances en el tratamiento inmunosupresor, que minimiza los rechazos.
Esto ha situado la tasa de supervivencia de trasplantados de páncreas en el 90 por ciento en el primer año y en el 70 en los primeros cinco años.
Escobar ha remarcado que el tratamiento ideal es el trasplante combinado de páncreas y riñón, un órgano este último cuyo trasplante desde un donante vivo se ha facilitado gracias a la cirugía laparoscópica, que reduce la morbilidad y posibilita la extracción casi en régimen ambulatorio.
Pero, dado el problema de la escasez de estos órganos, se está trabajando en los últimos años en la terapia de la diabetes con células madre, de modo que se creen células que generen insulina una vez implantadas, lo que, además, permitiría elaborar tratamientos a la medida, con la consiguiente neutralización del rechazo.





http://www.larioja.com/agencias/20111109/mas-actualidad/sociedad/elevada-edad-donantes-dificulta-trasplantes_201111091419.html

Un timo, no una cura.

El día que de verdad los que gobiernen -sean del color que sean, y cuando sea- sepan de qué va el doble trasplante páncreas-riñón (el páncreas delante, que riñones es lo que más abunda), lo mismo, y si tienen conciencia, dejan este invento a un lado, y se ponen a invertir en el trasplante de células beta a diabéticos.

Los diabéticos, y más aún los que no fabricamos insulina alguna desde el primer momento, los DM 1, queremos una cura definitiva, no inventos de tebeo que pone en portada a diferentes elementos de la Administración, (consejeros y consejeras de turno) y a sus médicos estrella, para lanzar a los cuatro vientos qué bueno es el último invento, y "qué agradecidos están los pobrecitos enfermos que se nos estaban muriendo, míralos, qué penita".

Yo estoy harta de este timo. Tú, que ni lo sufres ni lo padeces, dirás que me falta un tornillo, pero, sinceramente, me estoy muriendo y me importa un pito lo que pienses. Este es mi rincón, así que ahora te aguantas tú, que yo llevo toda mi vida aguantándome. Sí es un timo.

Cuando me trasplanté me llevaban como mono de feria a distintos sitios para hablar de lo bien que se hacen las cosas en Andalucía. El público me miraba con ojos de espepranza, porque si había servido para mí, ellos que no tienen esto, pero que en un futuro pueden tener hijos con esto... mira, hay una salida. Pues no. Es mentira. Salida es que te curen. Salida es no tener que ir al rector con menos de veinte años porque te han denunciado por ser "heroinómana", porque unas pijas de turismo te pillan pinchándote en el baño de la facultad, con un bolígrafo de insulina (que hay que ser burras para no diferenciar una jeringa hipodérmica de heroinómano con un boli de los nuestros) en los servicios de la Facultad. Salida es no perder un trabajo por decir a la funcionaria del ayuntamiento que eres minusválida. Salida es vivir sin que te confundan con una borracha porque en el trabajo, con tu micro en mano, después de correr hasta llegar al entrevistado, se te baja el azúcar. Salida es que te curen. Pero antes. No ahora. Antes cuando tu cuerpo no esté lleno de estenósis o estrechamientos vasculares. Antes, cuando aún la retinopatía no te haya dejado medio ciega. Antes, cuando no tenías proteinuria que te lleve a diálisis; Una cura cuando todavía estabas viva, bien. 

El problema que la cura está ahí. Que ya la tienen. No, no hablo de bombas de insulina, no. Ni hablo de insulinas mágicas, que en lugar de entrar vía subcutánea te entren por la nariz, haya más o menos mocos. Hablo del trasplante de células productoras de insulina, las células beta, que te las inyectan en el hígado y dejas de estar enferma unos años. Esos años, con esa historia funcionando en nosotros, nadie nos insultará por ser diferentes, porque seremos igual que ellos. Esos años, que es lo importante, las lesiones que nos deja la diabetes no avanzarán. No avanzará la ceguera. No avanzará el peligro a la amputación, ni la enfermedad renal, ni las patologías cardíacas.

Tal vez los niños de mañana tengan más suerte que nosotros, los monos de feria de hoy. Ojalá. Pero hoy, con mi parche de morfina para soportar el maldito dolor que me dejó un accidente en mi pié, y tras tantas operaciones, sólo puedo decir que esto es un timo. 

Dios quiera que nuestros hijos no tengan que pasar nunca por donde hemos pasado nosotros. Los niños diabéticos del mañana se merecen algo mejor, no esta muerte lenta llena de sufrimiento.

Todos los demás que se trasplantan lo hacen por otras enfermedades incurables, pero que nos tengan que trasplantar a nosotros cuando antes hay maneras me parece una vergüenza.

Cuando llamen a alguno de esos niños diabéticos mañana, que sepan defenderse de los que gobiernan y no se dejan manipular de espectáculo en espectáculo. Que les den una cura, no la arena de un  circo donde salir. No me imagino yo en esa arena a ningún hijo de ningún político poderoso. Ni veo a ninguno de los de científicos que tienen en sus manos esta cura, como los de Bernat Soria. Estoy segura que nunca los veremos.




(c) Beatriz Mera. En la Plaza Nueva de Sevilla, junto a Kalvin Klown, reivindicando mi nariz roja, estilo Reverte.



Como en el vídeo de Kalvin, es fácil hacer desaparecer los avances científicos que salen en las noticiias. Claro que si te los traen una y otra vez te estropean el lío.

Beatriz González Villegas.

lunes, 9 de mayo de 2011

Cómo se llega a un trasplante de páncreas


 
Al volver del Virgen del Rocío, tras la última hospitalización que he tenido que padecer, he visto que hay muchos correos preguntándonos si es posible trasplantarse de páncreas en determinadas situaciones.
En España hay distintos libros escritos acerca de esto. Los más accesibles son los Procesos Asistenciales que en cada Comunidad Autónoma se llevan a cabo. Todos coinciden en que el que quiera trasplantarse, además de ser diabético, ya sea tipo 1 o tipo 2, debe cumplir condiciones como que algunas de las lesiones que sufra sean aún reversibles, que tenga una insuficiencia renal crónica, sin necesidad de estar ya en hemodiálisis; que sea preferentemente menor de 45 años, que no haya sido amputado a consecuencia de la neuropatía, y que el corazón no esté demasiado mal, aunque tenemos compañeros que se han trasplantado después de llevar varios muelles en el corazón (los famosos stent o endoprótesis) o incluso después de algún ictus cerebral.
Pero no se llega a trasplante así porque sí. Un día te levantas, y te dices: "Huy, qué malo estoy, me pido un trasplante". No. Tienes que ser derivado desde tu Unidad de Gestión Clínica de Endocrinología y Nutrición, donde te tienen que llevar desde un equipo de endocrinos. Ellos (o él, si eres paciente de un solo especialista), en cuanto aparezcan evidencias de proteinuria irá viendo tu evolución hacia una insuficiencia renal crónica (IRC). Cuando llegues a determinados valores de creatinina, que es lo que se mide para saber qué tal funciona tu riñón, te mandarán a la consulta del nefrólogo, denro de tu mismo hospital, si allí hay Nefrología, o a otro, como ocurre a los diabéticos que pertenecemos al área hospitalaria de Nuestra Señora de Valme. Como en Valme no hay Nefrología, nos mandan a que seamos seguidos en el Hospital Universitario Virgen del Rocío.
Toda esta explicación es para llegar a esto: de vivir en Andalucía, si te llevan los médicos del Servicio Andaluz de Salud desde alguno de nuestros hospitales, sí puedes trasplantarte. Pero si eres de los que prefieren pagar consultas privadas, a precio de oro, donde un médico que no trabaja para el SAS dice qué tienes que hacer, no te trasplantarás. No hablo de los funcionarios que deciden pertenecer a Asisa o a Adeslas, que hoy por hoy son las dos únicas compañías privadas de Salud que aceptan lo que se les paga por dar asistencia a estos colectivos: ISFAS, MUFACE, MUGEJU. Los pacientes de esas dos compañías son enviados del mismo modo a hospitales trasplantadores una vez cumplen los requisitos, ya que en ambas no existe esa asistencia. Y el protocolo es común.
Conocemos pacientes que, estando confiados en las consultas privadas, han ingresado de urgencias en un hospital andaluz cuando ya padecían una insuficiencia renal terminal, sin que antes nadie les hubiera puesto en antecedentes. Son pocos, la verdad, pero ahí están. Y no hay derecho. El proceso es el que es. Coger atajos caros sólo sirve para acabar enfrentándose a la realidad asistencial de golpe. Pero es la que es, y es buena.
Esperemos que con algunas explicaciones más queden las dudas resueltas. Aquí sólo intentamos resolverlas con lo único que tenemos: la voluntad. Voluntad de mejorar.

http://www.synaptica.es/firma/como-se-llega-a-un-trasplante-de-pancreas
En la puerta del módulo de trasplante renopancreático del Hospital Regional Carlos Haya de Málaga, con nuestra Dra. Mercedes Cabello, Isabel, otra  de las muchas enfermeras, y Juana, auxiliar: tres de nuestras heroínas del equipo que nos hizo renacer.


La biografía del hombre que hizo el primer trasplante de páncreas en Canarias.

martes 19 de abril de 2011

La biografía del hombre que hizo el primer trasplante de páncreas en Canarias.

En Medicina ocurre como en muchas áreas. Algunos dejan eso por lo que tienen prestigio en su campo, para meterse a políticos profesionales. Es el caso del Dr. Antonio Alarcó Hernández. El primero que injertó un páncreas en Canarias.
Cada cual decide su destino. Bernat Soria se nos metió a ministro y hoy trabaja para Abbott, o eso cuentan. Veremos qué pasa en mayo, en  las municipales, y si el Dr. Alarcó continúa luchando en la Comunidad Autónoma que, junto a Asturias, es la que tiene más diabéticos, por los trasplantes de páncreas, o no. Las compatibilidades son como son. Al menos para algunos.
78 trasplantados de páncreas les deben a él y a su equipo la vida. Nos quedan hombres como Agustín que esperan esa intervención, pero no hay para todos. 78 personas han vuelto a nacer en las islas por hombres altamente cualificados. Hacen falta cirujanos, y, a mi manera de entender esto que ocurre en nuestro país, sobran políticos.
Quien sabe. Lo mismo es que vivimos en un renacimiento que no logro ver, y  resulta que hoy hay genios que lo mismo sirven para un roto que para un descosío. Con todo lo que hay que coser...
Beatriz González Villegas.
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Antonio Alarcó Hernández

Martes, 19 Abril 2011
Columnistas
Casado y con tres hijos. Licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad de La Laguna, doctor en Medicina y Cirugía en 1980, con Sobresaliente Cum Laude por la misma Facultad. Es Catedrático de Cirugía desde 1996 y desde 1999 es Jefe de Cirugía General y Digestiva A del Hospital Universitario de Canarias (HUC), centro del que fue subdirector médico. Laboralmente, es profesor universitario desde hace 33 años y médico del HUC desde hace 34 años.
Tras realizar los estudios de licenciatura, se doctoró en Ciencias de la Información en 1999. Pertenece a la Asociación de la Prensa de Tenerife y es miembro de Honor de la Sociedad Española de Periodismo Científico. Es, asimismo, Premio de Investigación Dr. Diego Guigou de la Real Academia de Medicina de Tenerife y Premio de Investigación Agustín de Bethencourt (Rama Medicina). Ha recibido en tres ocasiones el Premio de Investigación del Excmo. Cabildo Insular de Tenerife, convocados por la Real Academia de Medicina de Tenerife. Académico de Número de las Reales Academias de Medicina de Canarias y Académico Correspondiente de las de Valencia y de la Nacional. Miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País e Hidalgo de Nivaria.
Ha ocupado los puestos de vicedecano de la Facultad de Medicina y de vicerrector de Infraestructura y Equipamiento de la Universidad de La Laguna. Fue becado por el Gobierno de Canarias en el extranjero, así como en nuestro país, para la iniciación del programa de trasplantes hepáticos. Dichas estancias transcurrieron en el Presbiterian Hospital de Pittsburg (Pensilvania, USA), con el equipo del Prof. Thomas E. Starzl, en dos épocas sucesivas, y en el Hospital 1º de Octubre, con el Prof. E. Moreno González, los años 86 y 89.
Pertenece a numerosas sociedades científicas nacionales e internacionales. Es autor de 20 libros y de más de 180 artículos médicos publicados en revistas especializadas nacionales e internacionales, así como de más de 250 comunicaciones a Congresos Médicos Nacionales y Extranjeros. Ha impartido numerosos cursos y conferencias, en ámbitos regionales, nacionales y extranjeros.
Tiene, como faceta a destacar, un gran interés en el mundo de las urgencias sanitarias. En esa línea de trabajo, es Director Académico del Máster Universitario de Medicina de Urgencias, del que se han celebrado ya cuatro ediciones. Igualmente, es Director Académico del Master de Gestión Socio-Sanitaria. Presidente de la Sociedad Canaria de Cirugía, miembro de la Sección Española de Cirugía de la Mama, experto en Cirugía Oncoplástica y Reconstructiva de la Mama, vocal de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad y Editioral Board Referee de la revista “International Surgery”.
En el campo del trasplante de páncreas ha realizado su formación específica en varios centros (Hospital Clínic de Barcelona, y Hospital & Clinics de Madison, en Wisconsin, ICARD, en Estrasburgo), destacando su colaboración con el Prof. Hans W. Sollinger (Madison, Wisconsin, USA) y el Prof. Laureano Fernández Cruz (Hospital Clinic, Barcelona). Realizó el Primer Trasplante de Páncreas de Canarias en mayo de 2002. Desde entonces y hasta abril de 2011, con su equipo, ha realizado 78 trasplantes pancreáticos. Actualmente es Coordinador Quirúrgico del Trasplante de Páncreas, programa de referencia regional que ha obtenido excelentes resultados y que fue premiado en el Congreso del Colegio Internacional de Cirujanos de 2002. En 2003 recibieron el Premio Teide de Oro en su modalidad de colectivos e instituciones.
Faceta política
En junio de 2007 tomó posesión como vicepresidente del Cabildo de Tenerife y consejero del Área de Sanidad y Relaciones con la Universidad. Además, es el portavoz del Grupo Popular en la Corporación insular, vicepresidente del Consorcio Sanitario de Tenerife, presidente de la Fundación Canaria Salud y Sanidad de Tenerife y presidente de la empresa pública Instituto Médico Tinerfeño (IMETISA).
En 2008 fue elegido senador del Partido Popular por la Isla de Tenerife. En la Cámara Alta, es portavoz del PP en materia de Ciencia e Innovación y miembro de las comisiones de Educación y Deporte y de Sanidad, Política Social y Consumo. También pertenece a la Diputación Permanente del Senado y preside el Grupo Territorial de Senadores del PP de Canarias.
Además, es miembro de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular y de la Junta Directiva Insular del PP de Tenerife, presidente de la Comisión de Sanidad del PP de Tenerife y vicesecretario Insular de Política Nacional. También ocupa la coordinación regional de Política Insular y es miembro del Comité de Dirección del PP de Canarias. Es el candidato del Partido Popular a presidir el Cabildo de Tenerife para las próximas elecciones del 22 de mayo.

martes, 8 de febrero de 2011

Efemérides del 3 de febrero de 2011. Primer trasplante de páncreas en España.





En 1983, el 3 de febrero, se realizó en España el primer trasplante de páncreas, en Barcelona, en el Hospital Clínico. Casi treinta años han pasado.


Nadie duda que el trasplante de páncreas ha sido un gran avance para los enfermos diabéticos o los que, a partir de una fibrosis quística, ven mermadas las funciones de este órgano. Decía Gardel en su tango aquello de "veinte años no es nada", pero en este tiempo muchos han caído, muchos de nosotros, esperando una cura o una solución al deterioro contínuo que sufrimos con esto del "azúcar". Llegó el trasplante, gracias a Dios, pero nos negamos a creer que, tal y como se hace hoy, sea la mejor solución.

Tenemos nuestras razones:
La primera es que cuando "nos toca" ya es muy tarde para nuestro sistema periférico, y la diálisis, la mayoría de las veces, es una realidad; o la ceguera. El trasplante de páncreas nos salva la vida, pero desde que nos reunimos, los que hemos pasado por esto, siempre acabamos diciendo lo mismo: antes de llegar, queremos una solución.
La segunda razón es la duda. Todos hemos oído a Bernat Soria investigando en su línea de producción de células beta a partir de células madre, y por otro lado sabemos que también hay trasplante sólo de células beta de cadáver, que no son soluciones definitivas, ya que estos tipos de tratamientos duran pocos años, pero es mejor que una intervención quirúrgica como la que, gracias a Dios, nos hicieron.

Y si nos molestamos en preguntar a los que saben nos aparecen muchas más incógnitas: por qué no está ya en el mercado la vacuna para prevenir el debut de una Diabetes Mellitus tipo 1, por qué se investiga tanto en mejores glucómetros y no en conocer la razón por la que debutamos, ... o por qué seguimos enfermos, siendo ésta una patología con tanta prevalencia en la sociedad actual, en todos los continentes. La diabetes sigue siendo, en palabras del Dr. Gomis, una enfermedad sin cura.

Nosotros, que sólo somos pacientes, y según dicen los que saben caemos en el simplismo, tenemos una respuesta: para las farmacéuticas somos canteras de ingresos asegurados. No para las arcas de los estados, que ven medio pasmados cómo el gasto sanitario aumenta y aumenta, y las complicaciones nos hacen carne de cañón de este incremento.


En la diabetes pasa como en los carburantes fósiles. Mientras haya ricachones poniéndose las botas no habrá otras energías menos contaminantes, porque se les desmonta el chiringuito (aunque ya tengan ellos las patentes de esas fórmulas que no contaminan). 


Y todos callados. Felices y contentos. Los unos, con sus bólidos de fin de semana, y los otros ("simplistas de nosotros") acatando la realidad como algo inamovible.

Que alguien le explique a Agustín cómo le siguen negando un trasplante a pesar de ser ciego, de estar quedándose sordo por la diabetes, y de apenas sentir lo que toca, porque de tantos test glucémicos tiene las terminaciones nerviosas de sus dedos destrozadas. La única razón que le dan para negarselo es que aún tiene riñones. Y como Agustín hay muchos otros, con riñones y muriendo deprisa. Como él tenemos a nuestra vecina Chari, sí, de aquí, de Alcalá. Y sin trasplante de páncreas, que es lo más parecido a una cura.


Nosotros, los simplistas, también tenemos explicación a esto: mientras no estés en diálisis eres un enfermo barato; cuando seas más caro, hablamos.


Al fin y al cabo todo esto que escribo no tiene significado alguno, porque no sé lo que digo, porque sólo soy una pobre enferma. En mis paredes no hay titulo alguno que acrediten que sé de lo que hablo. Y, fastidie a quien fastidie, lo digo con mucho sentido del humor. Ja!

Beatriz González Villegas.